24 de septiembre de 2018

Entrevista AIME: Alfonso Lucio-Villegas, interim manager

Alfonso Lucio Villegas, con una amplia trayectoria y experiencia, ha prestado servicios a compañías internacionales cotizadas en bolsa y a pymes de diversos sectores, con recurrencia en Industria, Alimentación y Bebidas y Servicios. Fundador de su propia empresa hace 15 años dedicada a la asesoría de dirección. 


 ¿Qué significa para ti ser Interim Manager?

Desarrollar una posición directiva con ejecución material de todas aquellas tareas necesarias para el logro del objetivo marcado. Implica identificar problemas, plantear soluciones, planificar actuaciones, lograr los recursos necesarios, ejecutar las tareas y saber marcharte después. Ser IM no es hacer consultoría desde dentro, uno no hace recomendaciones y luego se marcha, exige saber estar dentro y fuera de la trinchera y ser evaluado por los resultados.

 

¿Cuándo y por qué decidirse ser Interim Manager?

Más que una decisión fue una petición de un cliente de confianza, del sector logístico, que en 2003 me solicitó ayuda para el Desarrollo de su Negocio y la tecnificación de su gestión. No podía negarme y realmente me apetecía tras llevar 3 años haciendo exclusivamente consultoría  (fui de la consultora de vieja escuela, jamás hice una auditoría!). Fue una tarea con dedicación parcial durante casi tres años, desarrollada con mucha confianza entre las partes y considerables progresos. Ambos acabamos satisfechos y hoy, 15 años después, vuelve a ser cliente con una misión parecida pero no igual. Desde que creé mi empresa he simultaneando ambas actividades, IM y consultoría de dirección de negocios, de hecho cada una ayuda al éxito de la otra.

 

 

¿Qué cambia en el modelo de gestión de ser fijo a trabajar por proyecto?

Trabajar por proyecto para alguien que confía en tu criterio, basándose en la experiencia que le aportas, te da una gran libertad para “hacer lo que hay que hacer” sin reservas sobre tu futuro allí y con objetivos y plazos bien definidos. Es lo más difícil y no todo el mundo sirve para ello, hay que tener mucho sentido de la responsabilidad y ser tremendamente honesto con tu cliente, aunque a veces conduzca a discusiones duras. A ninguno le gusta contratar a un directivo temporal para que le dore la píldora o le alabe personalmente durante unos meses o años; buscan franqueza personal, solidez profesional y resultados económicos.

 

¿Qué ha aportado a tu carrera ser Interim?

Profesionalmente es enriquecedor enfrentarse a nuevos retos y en nuevos sectores, por otro lado desarrollar IM durante muchos años te demuestra que la clave no está en los conocimientos sectoriales previos sino en la aplicación de tus habilidades y en el uso que hagas de tu “Disco Duro” mental. Se puede ser Director General en cualquier compañía de cualquier ramo pues el conocimiento de un sector es algo que se aprende en relativamente poco tiempo. Esto es lo que más le cuesta entender a las Pymes y empresas familiares, desafortunadamente.   

 

               

¿Cómo es el proceso de integración a una empresa de un directivo temporal?

Debe tener fuerte apadrinamiento por parte del presidente, CEO o equivalente; la organización tiene que percibir con claridad que vienes a cubrir una posición con unos objetivos y que trabajarás por ello sin rendirte y sin hipotecas previas. Hacia abajo, con tus subordinados, hay que identificar con rapidez quién va a ayudar al objetivo y quien no, aceptando que hay que hacer los cestos con los mimbres que tocan. Para ellos es una ocasión de construir una nueva imagen profesional y ganar oportunidades para mejorar su carrera profesional pero unos la querrán aprovechar y otros no. No todo el mundo está dispuesto a participar en un nuevo team building pero es imprescindible hacerlo, sin equipo difícilmente se logran los objetivos.

 

 ¿Cuánto tiempo es recomendable que esté contratado un Interim Manager para desempeñar su función?

Los plazos aumentan conforme se trate de cubrir un puesto de mayor responsabilidad, no se deben esperar milagros de un Director General o de un Director de Área en pocos meses. Creo que un par de años es el mínimo si se quieren ver los resultados. En casos extremos como es el de levantar empresas prácticamente en quiebra evidentemente el plazo crece, yo he llegado a estar 5 años dirigiendo un fabricante de mobiliario hasta que por fin logré estabilizarlo con un par de años seguidos en beneficios.

 

 

¿Cómo fue tu primera experiencia Interim y cómo ha evolucionado hasta hoy?

La primera experiencia fue desempeñando en 2003-05 la función de Desarrollo de Negocio en una compañía logística que entonces tenía un solo cliente, con lo que ello supone, y hoy es tres veces mayor y con las mejores compañías de bebidas de España en su cartera. Siguieron la dirección de una sociedad industrial de biotecnología , de una filial del mayor fabricante español de material ferroviario o una pyme fabricante de mobiliario. La evolución ha estado más marcada por el tipo de problema a resolver, básicamente por los efectos de la larga crisis, que por áreas funcionales u otras circunstancias.

 

 

¿Por qué recomendarías ser Interim Manager?

Es vocacional, no se puede recomendar ni dejar de hacerlo. Requiere inquietud profesional, encontrar disfrute en el trabajo, actitud de constante aprendizaje y aceptación del riesgo de subidas y bajadas de actividad. 

 

¿Te gustaría añadir algo más?

Creo que el gran mercado para desarrollar IM en España son las Pymes, preferentemente las medianas. Las grandes compañías tienen sus procesos y procedimientos tan bien establecidos que realmente cubrir misiones temporales es algo que puede hacer fácilmente con recursos internos aunque estos tengan menor cualificación que un directivo IM. El éxito del concepto IM en la Pyme está en superar las barreras mentales de sus accionistas, a menudo reacios a reconocer que bajo su batuta el negocio no está marchando bien pero también a dejarle las riendas a un profesional sin vinculación personal (“viene y luego va, ¿qué pasa si lo ha hecho mal? …”). Hay fórmulas contractuales para cubrir esos riesgos pero es imprescindible que primero haya autocrítica del accionista y que luego analice bien a qué profesional están contratando como IM. 

 

 


#congresoAIME